Trabajo en EEUU: Lo que todo hispano debe saber

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Todos los empleados tienen derecho a un lugar de trabajo seguro. Por eso, casi todos los trabajadores están cubiertos por compensación, o indemnización, laboral. La indemnización laboral es un seguro pagado por el empleador que cubre los beneficios financieros y/o el tratamiento médico para empleados que se lesionan o se enferman como resultado de su trabajo. Cuando un empleado se lesiona mientras trabaja, él o ella tiene derecho a solicitar los beneficios que su empleador le debe por ley.

Hay algunas cosas que uno debe saber para poder actuar inmediatamente después de lastimarse en el trabajo y así proteger su derecho a compensación.

Trabajo duro en la cocina

José tiene dos hijas y se gana la vida como ayudante de cocina en un restaurante de la ciudad de Nueva York. En un día como cualquier otro, el cuchillo que se usa para cortar las papas se rompe y José se lastima la mano, sufriendo un corte profundo que le provoca hemorragia y un dolor muy intenso.

José necesita ver a un médico, pero no lo hace porque no tiene seguro. Un amigo le comenta acerca de la Indemnización del Trabajador (o Workers Compensation en inglés) y José le pregunta sobre el tema a su jefe, el dueño del restaurante. El jefe le dice que no pueden hacer nada, ya que no lo tienen en sus libros contables ni en sus registros. El patrón le recuerda a José que ya le hacen un favor bastante grande con el simple hecho de darle trabajo. José ni siquiera considera llamar a un abogado, pues lo que gana cada semana apenas le alcanza para vivir y cree que meterse en cuestiones legales sólo empeoraría su situación. Desconsolado, José regresa a trabajar, soportando el dolor y con la esperanza de que éste, eventualmente, desaparecerá.

Un año más tarde, el dolor disminuyó, pero su mano lastimada nunca terminó de recuperarse y ya no es tan ágil como solía serlo. José se acostumbró y nunca dejó de trabajar. Una de sus hijas lo convence y lo acompaña a ver a un médico. Los doctores lo examinan, le mandan a sacar unas placas y observan que José tiene la mano dañada y que si no recibe tratamiento, la cosa seguirá empeorando, amenazando incluso su capacidad de trabajar. La hija de José lo convence también de tener una cita con un abogado. El abogado que visitan, a pesar de ser un profesional de primer nivel, encuentra muy difícil tomar algún tipo de acción legal, pues el accidente ha cumplido ya su Plazo de Expiración ante la ley.

Accidente en las escaleras

María es una trabajadora de origen mexicano. Está casada, tiene cuatro hijas y se gana la vida como encargada de la limpieza en un hotel de la ciudad de Nueva York. En una mañana de lunes, María se resbala bajando por las escaleras y se golpea la cadera, sufriendo un fuerte dolor además de un gran susto.

María se preocupa y piensa en ver a un doctor pero no lo hace porque no tiene seguro médico y porque su sueldo apenas le alcanza para alimentar a sus hijos. Cuando María le cuenta a su hermana lo que le pasó, su hermana le habla sobre la Indemnización del Trabajador (o Workers Compensation en inglés). María se queda pensando, preocupada, sintiendo cómo su dolor aumenta, hasta que decide hablar con su jefa sobre su accidente. Su supervisora le dice que no puede hacer nada, que no se preocupe, que el dolor se le va a pasar. Luego de unos días María insiste con el tema y su patrona le dice que deje de quejarse y que esté agradecida de tener un trabajo. María siente una gran impotencia, pues lo que gana cada semana apenas le alcanza y siente que nadie la puede defender. Triste, adolorida y cansada, María regresa a trabajar, día tras día luego de su accidente, soportando el dolor y creyendo que la dolencia se pasará pronto.

Luego de dos semanas más de dolor intenso, María decide ir a ver a un médico. El doctor le cobra $200 por la consulta, la revisa, la manda a sacarse algunas radiografías y le confirma que tiene la cadera dislocada y que si no recibe tratamiento, su salud seguirá empeorando. María se asusta mucho, renuncia a su trabajo sin informarle a su jefa acerca de su condición médica, piensa en volver a México, pero finalmente decide quedarse y comenzar el tratamiento que el doctor le sugirió.

La situación económica de María no le permite afrontar los gastos del tratamiento. María recuerda la conversación con su hermana acerca de la Indemnización del Trabajador o Workers Compensation pero siente que eso es demasiado complicado, que puede traerle más problemas, y decide afrontar los gastos del tratamiento con un préstamo bancario.  

María se endeuda por algo más de $50,000 con un banco estadounidense. Su situación económica, y la de su familia, se complican muchísimo. Durante el tratamiento, María no puede trabajar. No sólo deja de ser capaz de enviar dinero a casa para mantener a sus padres como le había hecho durante años sino que además, el salario de su marido no es suficiente para mantener a los niños.  

Las ventajas de conocer nuestros derechos

Juan es un trabajador de la industria de la construcción. Está separado, tiene dos hijos, y vive en los Estados Unidos hace cuatro años, en el estado de la Florida. En una tarde de trabajo durante la construcción de un edificio de oficinas, Juan tiene la mala suerte de lastimarse la pierna al quedar atrapado entre dos vigas de hierro. Sus compañeros lo ayudan a liberarse y luego a trasladarse hasta un lugar en donde pueda sentarse a salvo.

Juan se preocupa porque el dolor es muy fuerte y se inquieta porque se da cuenta de que no se trata de una herida leve. Afortunadamente, tanto él como sus compañeros de trabajo están al tanto de sus derechos, dentro de los que se encuentra la Indemnización del Trabajador (o Workers Compensation en inglés). Juan y sus compañeros saben perfectamente que uno no necesita la ciudadanía ni la green card para recibir beneficios de indemnización laboral.

Juan se da cuenta de que el accidente que acaba de tener lo imposibilita para trabajar y que tiene que actuar antes de que el Plazo de Expiración se cumpla, y sus opciones legales se reduzcan. Así es que Juan contacta a su empleador y le pregunta a qué doctor debe acudir. El doctor que el jefe le sugiere no le ofrece la ayuda necesaria y entonces Juan acude a la clínica de salud de su barrio y se hace ver por otro médico y le cuenta que tuvo un accidente de trabajo. Juan sabe que ante un accidente de trabajo es bueno tener la opinión de los dos médicos aunque le tenga que pagar al que no cubre el seguro.  

Juan también sabe que en la mayoría de los estados sólo hay 30 días para presentar el reclamo y lo ideal es hacerlo lo antes posible. Juan se siente tranquilo porque sabe que muchos de sus colegas vieron el accidente y serán testigos si es necesario. Así es que llena el formulario por indemnización laboral inmediatamente, se queda con una copia del formulario y manda otra a su empleador.

Juan llama a un abogado, lo pone al tanto de su caso y mantiene la calma porque sabe que recibirá su compensación, su empleador pagará por su tratamiento médico y no deberá preocuparse por no poder trabajar mientras se recupera de su dolencia.

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