El tráfico sexual de mujeres y niñas es un crimen devastador que afecta a comunidades en todos los rincones de este país, incluyendo nuestro propio patio trasero.  El Centro Nacional de Recursos para Combatir la Trata de Personas (National Human Trafficking Resource Center) ha recibido reportes de casos de tráfico sexual en todos los 50 estados y en Washington, D.C. Usted podría pensar que está muy lejos de esta forma de esclavitud moderna, pero no es así.

¿Cómo pueden las mujeres, los niños y las minorías de género ser objetos de trata en el comercio sexual tan fácilmente? Los hoteles, casinos, resorts, clubes nocturnos y otros establecimientos permiten que está práctica florezca en su comunidad, ya que mirar a otro lado puede ser más lucrativo que hacer algo para solucionar el problema.

A nivel global, un promedio de 4,8 millones de personas, en su mayoría mujeres y niños fueron víctimas del comercio sexual de acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo. En los Estados Unidos, en el 2017, el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (National Center for Missing and Exploited Children) calcula que en 1 de cada 7 casos de niños reportados como fugados, probablemente fueron víctimas del tráfico sexual.

Se trata de un problema enorme, una empresa criminal que mueve $32 mil millones de dólares al año; y estamos aquí para ayudar. El hacerles rendir cuentas a los hoteles, casinos y otras empresas responsables por permitir la violación de mujeres y niños es algo fundamental.

Si usted es una víctima de tráfico sexual, podríamos ayudarle. Contáctenos hoy mismo al 800-300-2100 para una conversación confidencial y gratuita. Usted podría tener el derecho a una compensación.

Víctimas de un crimen devastador

El tráfico sexual adopta una gran variedad de formas, pero en general es descrito por el Departamento de Estado de EE.UU. como “el acto de reclutar, encubrir, transportar, proporcionar u obtener a una persona para una labor forzada o de actos de comercio sexual, a través del uso de la fuerza, el fraude o la coerción”.

Las mujeres y las niñas pueden terminar siendo forzadas en el tráfico sexual por una gran variedad de razones, que incluyen las falsas promesas de una vida mejor; quizás en un lugar seguro con un buen empleo. Les pueden haber ofrecido un empleo como niñeras, modelos, bailarinas, o camareras en vibrantes ciudades que parecieran ofrecerles la oportunidad de liberarse de las cadenas de la pobreza. A los hombres y niños les pueden haber ofrecido empleos de construcción o en granjas, que de manera similar les prometen salarios estables.

Pero también las personas de clase media y de hogares más adinerados pueden terminar atrapadas en el comercio sexual, a través de otras promesas, como oportunidades de modelaje o actuación, así como otra clase de convivencia, como una relación romántica, amistad, o un vínculo familiar.

Sea como sea, las oportunidades no existen.

En su lugar, los proxenetas utilizan la violencia y la manipulación psicológica para controlar a sus víctimas. Algunas veces estos traficantes sexuales dicen que las víctimas deben reembolsarles alguna clase de “deuda” que las víctimas han contraído con ellos. O también podrían amenazar a los familiares de la víctima.

Estos son solo algunos ejemplos. El problema del tráfico sexual está muy extendido y afecta a familias de todo el espectro socioeconómico.

¿Gana dinero la industria hotelera por mirar hacia otro lado?

Los negocios de la industria hotelera son el territorio principal de los traficantes sexuales, ya que pueden aprovecharse de la privacidad y el anonimato ofrecido a sus huéspedes, de acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. Los hoteles y los moteles son los ejemplos obvios, pero el tráfico sexual también puede ocurrir en parques temáticos, buques de crucero, centros turísticos y clubes nocturnos.

Los proxenetas colocan publicidad en Internet a través de servicios de acompañantes, o incluso haciendo correr la voz, dirigiendo a sus “clientes” a hoteles u otros negocios. Las víctimas son restringidas a las habitaciones, de las cuales no pueden salir y donde son dejadas para ser explotadas.

Existen señales que indican que un hotel, u otra clase de establecimiento están siendo utilizados para la explotación sexual de acuerdo con el DSN. Estas incluyen mujeres que no tienen el control sobre sus posesiones o documentos de identificación, habitaciones que solicitan servicios de limpieza como toallas y ropa de cama, pero que no permiten la entrada, así como individuos que tienen escasa libertad de movimiento, o que son monitoreados permanentemente. También existen otras clases.

Sin embargo, dichas señales no importan si los negocios deciden mirar a otro lado e ignorar lo que está ocurriendo en sus establecimientos. Este es un comportamiento negligente que le permite a los proxenetas el continuar con su explotación. Esto está mal y dichos negocios deben ser considerados responsables.

Ayúdenos a hacer que estos negocios sean responsables

Nuestros abogados en Abogados.com y Weitz & Luxenberg desean detener el tráfico sexual, y una de las formas potenciales para lograr esto, es mostrarles a estos establecimientos que ya no pueden hacer la vista gorda a lo que está ocurriendo bajo sus techos.

Sin embargo, esto no lo podemos hacer solos. Necesitamos de su ayuda. Si usted es una víctima de tráfico sexual póngase en contacto con nosotros al 800-300-2100 para una conversación confidencial y gratuita. Usted podría tener el derecho a una compensación.