Cuando cuidar a un familiar es nuestro segundo trabajo

Elena se levanta tan temprano en la mañana que aún está oscuro. Es que antes de prepararse para ir a trabajar, tiene que asegurarse de que su madre, Rosa, de 70 años, tenga todo lo que necesita: medicamentos organizados por orden de cantidad y color, un desayuno y comidas preparadas que le serán servidas de acuerdo a su hambre y posibilidades de comer. Para cuando Elena recibe a su tía Rita, quien cuidará a su hermana mayor por el resto del día, su madre ya está bañada y vestida como a ella le gusta.

La vida de Elena consiste en una semana laboral de 40 horas y el resto las pasa acompañando a su madre a sobrevivir al dolor los meses que le quedan y con la mejor calidad de vida posible. “Entre cuatro y ocho meses. No se sabe. Puede ser más, puede ser menos. Depende de cómo reaccione su cuerpo al tratamiento. Este cáncer en uno de los peores…”, le dijo a Elena el médico oncólogo, en una sala fría de hospital.

La historia de Elena, que es usada como ejemplo y no se basa en hechos reales de  alguien en particular, podría ser similar a la de alguna de las 40 millones de personas que en Estados Unidos hacen una tarea silenciosa de amor y que pasa desapercibida para la mayoría de nosotros: el cuidar  a un ser querido que los necesita. Se trata de los cuidadores familiares o caregivers, como se los llama en inglés. Y son las personas que ayudan a algún integrante de su familia o entorno a comer, bañarse y vestirse, transportarse, cumplir con los cuidados médicos y mucho más.

Desafíos de los cuidadores y discriminación en el trabajo

Cuidar de una madre mayor muy enferma o a un hijo con discapacidad puede ser una misión moralmente enriquecedora. Pero es una tarea que consume muchísimo tiempo y energía física y emocional. El 60% de los caregivers trabajan dividiendo su tiempo entre las responsabilidades laborales y las de cuidador familiar. Estos empleados muchas veces son rechazados cuando aplican a un puesto, no son considerados para un ascenso, sufren hostigaciones con cambios de horarios y malos tratos e incluso son echados. Esto, porque muchos empleadores toman sus decisiones basados en estereotipos y cometen lo que se llama Discriminación por Responsabilidades Familiares (FDR por sus siglas en inglés: Family Responsibilities Discrimination). Los cuidadores deben  ser tratados de la misma manera que cualquier otro empleado. Sin embargo, la discriminación contra ellos ocurre con frecuencia.  En un post anterior le explicamos las evidencias que son importantes tener para defendernos al momento de llevar un caso de discriminación a los tribunales.

¿Quiénes pueden ser los afectados?

  • Padres y madres de niños, que en algunos casos tienen alguna discapacidad
  • Mujeres embarazadas
  • Empleados con padres mayores que están enfermos y necesitan algún tipo de cuidado especial
  • Trabajadores que tienen una pareja enferma, entre otros.

Necesidad de una ley federal

En el país, desafortunadamente, aún no existe una ley federal que prohíba este tipo de discriminación, pero algunas leyes estatales y locales sí lo hacen. El estado de Alaska, por ejemplo, tiene una ley que prohíbe la discriminación en el empleo basada en la paternidad, y el Distrito de Columbia posee normas vinculadas con las responsabilidades familiares. Otras ciudades y condados tienen legislaciones similares, como por ejemplo el reciente caso de la ciudad de Nueva York.

Nueva York ya tiene una ley

El Concejo Municipal de Nueva York aprobó una nueva legislación el miércoles 16 de diciembre del 2015, la cual protege a los empleados que tienen bajo su cuidado a niños o personas discapacitadas. A partir de ahora, aquellos empleadores que discriminen a este tipo de trabajadores podrían enfrentar incluso años de cárcel.

Qué significa

El Concejo votó a favor de modificar las normas de derechos humanos de la ciudad para hacer que el estado de los caregivers sea considerado una clase protegida. Es decir, que bajo esta nueva medida las personas que trabajan y cuidan de sus seres queridos estarán protegidas bajo las leyes de derechos humanos. Esto implica que los cuidadores estarán al igual que otras categorías que se basan en la etnia, la religión, el género, entre otras. Los dueños de negocios no podrán tratar a estos trabajadores de manera diferente en materia de contratos, despidos, pago, y horarios de trabajo.

“Los cuidadores hacen sacrificios personales para mejorar las vidas de sus seres queridos, y no deberían ser discriminados por sus empleadores o posibles empleadores por esto”, dijo Melissa Mark-Viverito, la presidenta del Concejo.

De acuerdo con El Diario, “esta ley requerirá que se le ofrezca a estos trabajadores ‘acomodaciones razonables para permitirles seguir cuidando de sus seres queridos discapacitados’”.

Qué podemos hacer para prevenir este problema

Una manera de prevenir la discriminación por responsabilidades familiares en los  trabajos es capacitar a los supervisores, gerentes y profesionales de recursos humanos acerca del tema para prevenir posibles situaciones de discriminación. También podemos dialogar con nuestros conocidos para saber si les ha pasado y dar a conocer la problemática en la que se encuentran muchas familias trabajadoras que tienen algún familiar que necesita ser cuidado. Para saber si usted o alguno de sus familiares necesita solicitar beneficios de seguro social por discapacidad le explicamos cómo hacerlo aquí.

Busque la ayuda adecuada

Si usted considera que es víctima de este tipo de discriminación se debe estar preguntando qué puede hacer para mejorar su situación y la de los suyos. La solución depende del caso particular, el empleador, y las personas involucradas. Cada estado y municipio tiene sus propias leyes en Estados Unidos. En abogados.com le ofrecemos una consulta legal gratuita y en español. Sólo necesita completar nuestro formulario o llamarnos por teléfono, y uno de nuestros colegas estará encantado de conversar con usted.

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