Acción Afirmativa: ¿Ayuda a lograr la igualdad?

Estados Unidos es y ha sido siempre un país inmensamente diverso, descrito comúnmente como un “melting pot” o crisol de razas, culturas e identidades que conviven bajo las mismas leyes y reglas de juego tal como lo establece la Constitución. Sin embargo, las relaciones raciales han sido y siguen siendo bastante complejas. Las estadísticas muestran que no todos los grupos demográficos reciben el mismo acceso a las oportunidades, principalmente en los campos de la educación y el empleo, y para hacer frente a esta disparidad, las autoridades han elaborado una serie de medidas agrupadas bajo el concepto de Acción Afirmativa.

Este concepto genera mucha polémica. Hay quienes sostienen que ya no es necesario. Otros que se trata de “racismo inverso” y recientemente un caso de conflicto por Acción Afirmativa fue llevado a las máximas autoridades de la Corte Suprema. En este post explicaremos algunos aspectos claves para entender esta práctica, que ha ayudado a que muchos hispanos accedan a oportunidades que en el pasado les habrían sido negadas, pero que hoy está siendo duramente cuestionada.

¿Qué es la Acción Afirmativa?

La Acción Afirmativa, también llamada por algunos “discriminación positiva” se define como una serie de políticas o programas que buscan reparar o compensar por discriminaciones del pasado contra grupos minoritarios (hispanos y afroamericanos, por lo general) mediante medidas activas para asegurar igualdad de oportunidades en educación y empleo. El primer ejemplo de Acción Afirmativa en los Estados Unidos se dio con la histórica Orden Ejecutiva 10925* dada por el presidente John F. Kennedy, la cual hacía requisito para los contratistas del gobierno el “tomar acción ejecutiva para asegurar que (…) los empleados sean tratados sin distinciones de raza, credo, color o nacionalidad.”

¿Es lo mismo que un sistema de cuotas?

Muchas escuelas y universidades en los Estados Unidos han establecido sistemas de cuotas para asegurar que cierto porcentaje de su alumnado esté integrado por estudiantes de minorías raciales. Un sistema de cuotas no es lo mismo que Acción Afirmativa. La Acción Afirmativa más bien pone una serie de normas para aquellas escuelas que establezcan un sistema de cuotas, para asegurar que se ajusten a las leyes.

De acuerdo a las leyes actuales de Acción Afirmativa, las escuelas que adopten un sistema de ingreso basado en raza u otro tipo de categorización étnica deben seguir el “escrutinio estricto de la ley”, es decir, nada queda abierto a interpretaciones, sino que una corte debe analizar cada caso y verificar que se cumplan las normas al pie de la letra. Cuando la raza del postulante se usa como factor en los procesos de admisión, la escuela tiene el deber legal de demostrar que dicha práctica obedece estrictamente a los fines de Acción Afirmativa y dejar claro que el uso de alternativas neutrales en términos de raza no ayudaría a cumplir aquellos fines.

Argumentos a Favor

Quienes apoyan el mantener la Acción Afirmativa sostienen que asegurar la igualdad de oportunidades sin importar de dónde venimos asegura el mejor futuro para el país en materias económicas, sociales y culturales. Si no se trabaja por dicha igualdad, se estaría yendo en contra de los principios bajo los cuales se fundaron los Estados Unidos. Algunos analistas consideran que las prácticas de Acción Afirmativa han ayudado a construir una clase media afroamericana, ya que antes no la había.

Algunos sectores consideran que sería mejor enfocar los esfuerzos de la Acción Afirmativa a la clase social y económica del postulante, dejando de lado la raza. Sin embargo, se sostiene que las minorías raciales de todas las clases sociales son igualmente vulnerables a sufrir discriminación. Se dice que muchas veces incluso cuando un aplicante tiene un nombre que “suena” hispano o afroamericano, sus opciones de ser considerado para un empleo disminuyen, por lo cual es necesario compensar estas prácticas con Acción Afirmativa.

Argumentos en Contra

Por otro lado, existen muchos detractores de la Acción Afirmativa. Se dice se trata de discriminación en sentido inverso, haciendo en contra de unos lo que se trata de prevenir para otros, lo cual es negativo y contraproducente. También se menciona que considerar la raza del aplicante como un factor al momento de decidir beneficia de manera desproporcionada a miembros de minorías raciales que integran las clases medias y altas, perjudicando más bien a los aplicantes blancos o caucásicos de origen pobre.

Hay quienes creen, además, que la Acción Afirmativa resulta en otorgar oportunidades a personas incapaces o menos preparadas sólo por pertenecer a cierta raza, privando a otras con mejor perfil y credenciales, lo cual resulta inevitablemente en el fracaso.

El caso de la Universidad de Texas

Hace poco, el caso “Fisher vs. Universidad de Texas” fue debatido en la Corte Suprema. La joven blanca Abigail Fisher llevó a la Universidad de Texas a los tribunales tras no haber sido aceptada en la escuela de leyes de dicha universidad, alegando que otros postulantes menos calificados fueron aceptados en dicha escuela en lugar de ella, debido solamente a su raza.

La Universidad de Texas considera dentro de sus criterios de selección las “circunstancias personales” del aplicante, entre las cuales incluye pobreza y composición racial, y es justamente este último factor, la raza del aplicante, el cual está siendo debatido por la más alta instancia del sistema legal estadounidense.

“Si esta corte dictamina que la Universidad de Texas no puede considerar la raza, o si dictamina que las universidades que consideran la raza deben ir desapareciendo de a pocos, sabemos exactamente lo que va a suceder (…) la experiencia nos dice que cuando se eliminan los criterios de raza, la diversidad decae considerablemente” señaló Gregory Garre, abogado de la Universidad de Texas.

Por su parte, uno de los jueces de la Corte Suprema, Antonin Scalia, respondió:

“Hay muchos que sostienen que no es beneficioso para los afroamericanos el admitirlos a la Universidad de Texas, donde no les va bien, en lugar de llevarlos a una escuela menos avanzada, una escuela menos exigente donde sí les irá bien (…) no me sorprende el hecho de que la Universidad de Texas tenga menos (afroamericanos). Quizás debe tener menos.”

Garre replicó: “No pienso que la solución a los problemas de diversidad en el alumnado sean un sistema establecido en el que las minorías no sólo vayan a escuelas diferentes, sino a escuelas inferiores.”

El desenlace de este caso es bastante difícil de predecir, pero queda claro que marcará un antes y un después en el tema de Acción Afirmativa para todo el país. Se espera una decisión final de la Corte Suprema para mediados del 2016.

Queremos saber su opinión

Y usted, ¿qué opina? ¿Es necesario contar con prácticas de Acción Afirmativa para asegurar oportunidades para nuestras comunidades inmigrantes? ¿Cree haber sido discriminado al aplicar para un trabajo o a alguna escuela o universidad? Nos interesa conocer su historia.

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