Se acercan las fiestas y un peligro: el fraude con tarjeta de crédito

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El fraude con tarjeta de crédito es un delito muy común que afecta a millones de personas cada año. Este crimen implica el uso no autorizado de la información de la tarjeta de crédito de una persona con el propósito de cargar compras en la cuenta de la víctima o extraer fondos de su cuenta. El fraude con tarjeta de crédito es considerado una forma de robo de identidad. Debido a la popularidad de las compras online y el fraude por Internet, los delincuentes ya no necesitan una tarjeta de crédito física para usar la misma para hacer compras o extracciones.

Es importante destacar que esto es algo que a cualquiera le puede pasar: todas las personas son potenciales objetivos para el fraude con tarjeta de crédito, sin importar su edad o estado financiero, sólo basta con tener una tarjeta.

¿De qué se trata?

Las apropiaciones fraudulentas implican que el ladrón o hacker se apodera de una cuenta existente y, en principio, puede hacer varias compras haciéndose pasar por el dueño de la tarjeta. En los peores casos, con suficiente información personal sobre el titular, el criminal puede comunicarse con el banco o con la compañía de la tarjeta de crédito y solicitar que se cambie la dirección de facturación. Luego, denunciar la pérdida o el robo de la tarjeta de crédito y solicitar que se envíe otra tarjeta a la nueva dirección. De esta manera, el delincuente puede realizar más compras fraudulentas con la tarjeta.  

Otro método de apropiación fraudulenta de cuenta es la duplicación de tarjetas de crédito. Los empleados que tienen acceso a las tarjetas de crédito de los clientes toman nota de la información de la tarjeta y la utilizan de manera fraudulenta. Es por esto que siempre es conveniente usar la tarjeta de crédito en negocios y locales que nos inspiren confianza.

Acerca de las nuevas tarjetas con chip

Hace aproximadamente un año, fueron introducidas en Estados Unidos las tarjetas de crédito con la tecnología del chip. A pesar de que ya estaban siendo usadas en otro países del mundo, todavía no se usaban aquí. Hoy en día, todas las tarjetas de crédito nuevas que se emiten en los Estados Unidos incluyen esta tecnología.  

Se suponía que con la inclusión de este atributo, sería más difícil para los ladrones robar información. La tradicional banda magnética, ya bien conocida por los delincuentes, es fácil de clonar y se usa para crear tarjetas falsas. Los ladrones generalmente obtienen los datos de una tarjeta pirateando datos o empleando falsas ranuras que se colocan encima de las verdaderas en los cajeros automáticos y en las gasolineras. Al deslizar tu tarjeta en una máquina alterada, puedes entregar involuntariamente tu información. Teóricamente, con el chip sería más difícil robar información, pero este punto genera algunas controversias; hay expertos que afirman que desde que se implementó la tecnología del chip, resulta incluso más fácil robar los datos de las tarjetas de crédito.

Fiestas de fin de año

El período que va desde el Día de Acción de Gracias hasta Fin de Año, es particularmente sensible para el robo de identidad, y más específicamente para el robo o la falsificación de los datos de las tarjetas de crédito.

Como bien sabemos, aquí en los Estados Unidos, las compras ocupan gran parte de las actividades relacionadas al Día de Acción de Gracias, Black Friday, la Navidad y el Año Nuevo. Multitudes se acercan a los centros comerciales a lo largo y a lo ancho del país para aprovechar las ofertas y los descuentos, para comprar regalos y artículos para el hogar, desde ropa y muebles, hasta electrodomésticos y automóviles. Esto significa, que el flujo de datos electrónicos y de dinero es inmenso, lo que se traduce en una gran oportunidad para los piratas. Tanto los bancos como las tarjetas de crédito suelen estar sobrepasados y como consecuencia les resulta más difícil controlar las estafas.  

¿Cómo saber y qué hacer si los datos de mi tarjeta de crédito han sido robados?

Existen, básicamente, dos posibilidades. Por lo general, cuando los datos de nuestra tarjeta de crédito son robados, y la entidad financiera sospecha de algún movimiento extraño, un agente del banco o de la empresa de tarjetas de crédito se comunica con nosotros y nos pide que confirmemos que hemos sido nosotros quienes realizamos tal o cual compra. En caso de decir que no hemos sido nosotros, la entidad financiera nos mandará, en el transcurso de la siguiente semana, una nueva tarjeta de crédito. En el ínterin, nuestra tarjeta actual quedará cancelada.

La otra alternativa es cuando somos nosotros mismos quienes notamos que hay consumos que figuran en nuestro resumen que reflejan compras que no hemos hecho. En este caso, es recomendable comunicarnos con nuestra institución financiera cuanto antes y explicar lo que está sucediendo. Probablemente, el desenlace será el mismo; se cancelará esa tarjeta y el banco nos enviará otra pocos días después.

Es muy poco común, en cualquiera de estos dos casos que mencionamos, que el banco o la compañía de tarjetas de crédito quiera hacernos pagar a nosotros lo que los ladrones compraron. Existen seguros que los bancos tienen, que se ocupan de estas cuestiones.

En síntesis, es bueno prevenirse; comprar en lugares de confianza, tener cuidado con los sitios online en los que introducimos los números de nuestra tarjeta, enviar mensajes e emails con los datos de nuestro plástico, etc. En caso de ser interceptados por los piratas, el fraude con tarjeta de crédito suele representar una inconveniencia para nosotros como clientes, quienes principalmente perderemos tiempo, y un verdadero dolor de cabeza para las instituciones financieras, que muy probablemente perderán dinero.

Desde abogados.com, esperamos que esta información le haya sido útil y aprovechamos la ocasión para desearles unas felices fiestas y un próspero 2017.

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