Políticos buscan voto latino intentando no caer en el “hispandering”

Con la agitada y prolongada contienda electoral llega el momento en el que la mayoría de los candidatos, junto a su equipo de campaña y colegas, se acuerdan de una parte importante del electorado estadounidense: los hispanos. Hay que reconocer, sin embargo, que el gesto de contratar a un grupo de mariachis para un evento, decir alguna que otra palabra en español, ir a la reconocida taquería del barrio, y tomarse un cafecito junto a potenciales votantes cubanoestadounidenses, en el clásico restaurante Versailles de la Calle Ocho en Miami, podía llegar a funcionar dos décadas atrás.

No obstante, a pesar de que algunos Latinos probablemente siguen apreciando esos pequeños gestos políticos, otros no tanto. Y los hispanos más críticos miran de reojo a los candidatos de turno percibiendo ciertos mensajes y comportamientos bajo el calificativo de hispandering (hispanic + pandering: mimar, engreír…), que se refiere a toda la demagogia política dirigida a los hispanos. En las últimas semanas, dicho término se popularizó aún más tras un post, que fue publicado* el 21 de diciembre del año pasado, en el blog de la campaña de Hillary Clinton, llamado “Siete cosas que Hillary tiene en común con tu abuela”. En ese entonces, muchos usuarios de Twitter y Facebook empezaron a usar el hashtag #‎NotMyAbuela para expresar su indignación ante el contenido del artículo. Por su parte, el candidato republicano a la nominación presidencial, Jeb Bush, vende un guaca bowle a 75 dólares en su sitio de Internet. A pesar de que tiene una muy buena base y dicción del español, Bush fue fuertemente criticado luego de que saliera a la luz, en abril de 2015, que se inscribió como hispano en el registro electoral en 2009. Es evidente que Hillary y Jeb no son los únicos que quieren ganarse las simpatías del creciente electorado Latino y se tropiezan en el intento. Tanto algunos legisladores republicanos como demócratas se preparan para dominar el español y conectar con la comunidad hispana.

Qué difícil que es hablar el español

Según informa un artículo del WSJ: “En momentos en que algunos de los candidatos presidenciales del Partido Republicano están compitiendo para ver quién toma la postura más dura contra la inmigración ilegal, Valadao y un grupo cada vez mayor de republicanos están a menudo hablando literalmente otro idioma: español”. Y hasta brindan respuestas y noticias en español en el Twitter @GOPEspanol. Y de acuerdo con el artículo, aproximadamente una docena de republicanos de la Cámara de Representantes habla español. Mientras que la mayoría del Caucus Hispano del Congreso (25 representantes demócratas y el senador por Nueva Jersey), un grupo de ex voluntarios del Cuerpo de Paz y otros demócratas también.

“Hay una narrativa instalada sobre que los republicanos no solo están en contra de la inmigración ilegal sino de todos los inmigrantes”, le dijo el representante republicano por Colorado Mike Coffman al WSJ, quien está dolido por la actitud frente a los inmigrantes de los aspirantes a la Casa Blanca. Y añadió: “Fue muy importante para mí para romper esa narrativa”.

Pero, como ya hemos visto con algunos ejemplos más arriba, dominar el español a la perfección no es el único requisito para conectar con los Latinos, ¿qué fue lo que cambió en el electorado hispano?

La importancia del voto latino

Los votantes hispanos nos hemos vuelto más sofisticados. El voto latino ha aumentado en los últimos años y es más educado que antes, según reveló un estudio reciente del Centro de Investigaciones Pew*. Dicho informe, que fue realizado tras el análisis de los datos del Buró del Censo de Estados Unidos, señala algo importante: los llamados millennials, aquellos jóvenes adultos de entre 18-35 años representan casi la mitad de los 27.3 millones de Latinos elegibles para votar en las elecciones presidenciales de este año.

Los Latinos con derecho a votar representan una cifra récord de 11.9% entre los estadounidenses elegibles para ejercer el sufragio. Los afroamericanos, son el 12.4%. Sin embargo, Pew predice que el impacto del voto latino será limitado porque dice que “la participación de los hispanos ha estado significativamente por debajo de otros grupos. En 2012 menos de la mitad (48%) de los hispanos elegibles para votar fueron a las urnas”. Sin embargo, se estima que en 2016 los Latinos que acudirán a los centros electorales serán más que en 2012 y mucho más que en 2008.

Todos a votar

En Estados Unidos, cada estado tiene sus procesos particulares para que la gente pueda registrarse en las urnas. Pero, recuerde que las leyes federales están creadas para que todo aquel que califique y tenga la voluntad de votar pueda hacerlo. Por ello, en abogados.com le explicamos más sobre el voto latino.

Y usted, ¿qué opina sobre este tema? Síganos y déjenos sus comentarios en nuestro Facebook y Twitter. ¡Lo esperamos!

*Enlace sólo disponible en inglés.

Imagen cortesía msnbc.

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