Ya no hay excusas: ¡Los Latinos tenemos que votar!

La historia reciente nos demuestra que el Voto Latino puede definir el destino de los Estados Unidos. En las últimas elecciones presidenciales, en 2012, el Voto Latino decidió la apretada victoria de Barack Obama sobre Mitt Romney, y según el periodista Jorge Ramos, en las de este año, ningún candidato podrá llegar a la Casa Blanca si no logra al menos el 33% de nuestros votos.

Sin embargo, tenemos un problema. Existen hoy en los EEUU unos 27 millones de hispanos que podrían votar, es decir, que son ciudadanos estadounidenses y han cumplido los 18 años de edad. Pero son menos de la mitad, sólo 10 millones, quienes acuden a emitir su voto el día de las elecciones. Nuestra voz no se hace escuchar como debería, y ya no hay excusas que valgan. Aquí explicamos por qué.

“Tengo que trabajar ese día”

Los hispanos somos gente de trabajo. Vinimos a este país buscando mejores oportunidades para los nuestros y no queremos poner en riesgo nuestro empleo. A veces, este compromiso hace que no vayamos a votar, pues no queremos estar pidiendo permisos especiales a nuestro patrón o jefe.

Sin embargo, las leyes de Estados Unidos indican que todo empleador debe ofrecer a sus trabajadores una cierta cantidad de horas (varían según el estado*) para que estos vayan a votar. Cuando pedimos tiempo libre para ir a votar, no estamos pidiendo un favor, ¡estamos haciendo uso de nuestro derecho!

“Un sólo voto no hará ninguna diferencia”

En un país tan grande como los Estados Unidos, con un sistema electoral que parece bastante complicado, es fácil creer que un sólo voto no hace la diferencia. Pero recordemos esto: un triunfo o una derrota por un solo voto de diferencia vale lo mismo que un triunfo o derrota por mil, 10 mil ó 50 millones de votos. Así funciona la democracia: la voz de una sola persona es así de importante. Si usted no hace oír su propia voz, otras personas que opinan diferente harán oír la suya y pondrán en la Casa Blanca a una persona que no necesariamente trabajará para usted. ¿Lo va a permitir?

“No me interesa la política”

Muchas personas piensan que la política es como los deportes: simpatizamos o no con uno u otro equipo, sufrimos o gozamos el día del juego, y luego nos olvidamos, porque hay cosas más importantes en la vida. Nada más alejado de la verdad: las decisiones de los políticos, a diferencia de un gol o un jonrón, sí que impactarán, no solo nuestras vidas sino la de nuestros hijos y las generaciones en camino.

Las autoridades que elegimos tienen el poder y la responsabilidad de decidir cosas que nos afectan día a día: desde temas de impuestos hasta una posible guerra o asuntos de seguridad nacional. Por eso, es vital tomarnos el asunto en serio y ser partícipes de esta importante decisión para el país.

“Mi situación no va a cambiar”

Esto también es falso. La historia demuestra que las decisiones presidenciales han cambiado el curso de las cosas en los Estados Unidos. En 1986, por ejemplo, el presidente Reagan firmó una reforma migratoria que permitió que cerca de 3 millones de inmigrantes indocumentados regularizaran su situación. El presidente Clinton, por su parte, gracias a políticas económicas adecuadas, logró que se crearan cerca de 22 millones de puestos de trabajo durante su mandato. Más recientemente, Barack Obama firmó el “Affordable Care Act” también conocido como Obamacare, gracias al cual 17 millones de estadounidenses cuentan hoy con un seguro de salud. ¿Quién dijo que las cosas no pueden mejorar?

“No sé cómo se hace”

Existe ayuda disponible. Cada estado cuenta con un proceso diferente para registrarse y votar. Sin embargo, las leyes federales han creado algunas normas para asegurar de que todo aquel que califique y tenga la voluntad de votar pueda hacerlo sin dificultades.

Si usted no domina el inglés, puede solicitar documentos traducidos al español o la ayuda de un intérprete. Los centros de votación están además equipados para brindar facilidades a personas que sufren de alguna discapacidad. Si un votante necesita, además, asistencia para votar debido a ceguera, discapacidad o incapacidad para leer y escribir, está permitido que un amigo o pariente lo acompañe y les ayude a votar.

La página web del Gobierno de los Estados Unidos ofrece una guía bastante práctica y en español sobre cómo registrarse según su estado y prepararse para votar. Cada estado tiene una fecha límite para registrarse, así que es mejor hacerlo hoy. La web de Voto Latino es otra excelente opción, también la web YaEsHora. Le recomendamos que les dé una mirada y siga los pasos que allí le indican para incorporarse al electorado. Cada voto cuenta, y el suyo podría hacer la diferencia, así que… ¡Nos vemos el día de las elecciones!

 

*Enlace disponible en inglés solamente.

 

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