Puntos clave
- * Una lesión de nacimiento no implica automáticamente negligencia médica, pero las complicaciones no explicadas pueden justificar una revisión más detallada de la atención brindada antes, durante y después del parto.
- * Los padres deben dar prioridad a la atención médica de su hijo mientras documentan los eventos, solicitan expedientes completos, realizan un seguimiento de los gastos y conservan las comunicaciones relacionadas con el nacimiento y la lesión.
- * Una opinión médica independiente puede ayudar a aclarar el diagnóstico del niño, la causa probable de la lesión, las necesidades de tratamiento y el pronóstico a largo plazo.
- * Los reclamos por lesiones de nacimiento están sujetos a plazos legales. Contáctanos en Morgan & Morgan para recibir una evaluación gratuita y sin compromiso de tu caso si sospechas que una negligencia médica perjudicó a tu hijo.
El nacimiento de un hijo debería ser un momento de alegría. Sin embargo, cuando un bebé sufre una lesión inesperada, los padres pueden verse repentinamente enfrentados a la incertidumbre médica, a gastos acumulados y a preguntas difíciles sobre lo que sucedió durante el embarazo, el trabajo de parto o el parto.
En las primeras horas y días posteriores a la sospecha de una lesión de nacimiento, proteger la salud de tu hijo debe seguir siendo la prioridad. Al mismo tiempo, los pasos que tomes desde el principio pueden ayudarte a entender lo que sucedió y a conservar información importante si más adelante descubres que la negligencia de un profesional médico contribuyó a la lesión.
No puedes prepararte para cada posible complicación. Sin embargo, saber qué expedientes solicitar, qué información documentar y cuándo buscar orientación adicional puede ayudarte a tomar decisiones informadas para tu hijo*.
Entiende que una lesión de nacimiento no significa automáticamente que hubo negligencia médica
Una lesión de nacimiento puede ocurrir antes, durante o poco después del parto. Algunas lesiones son el resultado de complicaciones inevitables, afecciones congénitas, infecciones, parto prematuro u otros factores que no necesariamente implican negligencia médica.
La negligencia médica puede estar involucrada cuando un profesional de la salud no brinda el nivel de atención aceptado y esa falla causa o agrava una lesión. Dependiendo de las circunstancias, una conducta potencialmente negligente podría incluir:
- * No reconocer las señales de sufrimiento fetal
- * Retrasar un parto por cesárea médicamente necesario
- * Usar de manera inadecuada fórceps o un extractor de vacío
- * No diagnosticar o tratar una infección materna
- * No responder adecuadamente a una complicación del cordón umbilical
- * Administrar el medicamento o la dosis equivocada
- * No monitorear adecuadamente a la madre o al bebé
- * Retrasar la reanimación u otro tratamiento necesario para el recién nacido
Determinar si hubo negligencia médica generalmente requiere una revisión detallada de los expedientes médicos por parte de abogados y profesionales médicos calificados. Los padres no deben asumir que una lesión prueba negligencia, pero tampoco deben ignorar complicaciones inexplicadas ni aceptar respuestas incompletas.
Aprende lo que sucedió durante el trabajo de parto y el parto
Los padres a menudo están agotados, asustados o medicados durante el parto. El personal médico puede actuar con rapidez y las explicaciones pueden ser breves o estar repletas de terminología no familiar. Puede ser difícil procesar en tiempo real lo que sucede.
Pídele al equipo médico que te explique la afección de tu hijo de forma clara. Considera preguntar:
- * ¿Qué lesión o afección se ha diagnosticado?
- * ¿Cuándo se hizo evidente la complicación por primera vez?
- * ¿Qué pudo haberla causado?
- * ¿Hubo cambios en la frecuencia cardíaca fetal?
- * ¿El bebé presentó falta de oxígeno?
- * ¿Se consideró o se realizó un parto de emergencia?
- * ¿Qué tratamientos recibió el bebé?
- * ¿Qué pruebas o atención de seguimiento serán necesarias?
- * ¿Cuál es el pronóstico previsto a corto y largo plazo?
Anota los nombres y roles de los profesionales que hablen contigo. Cuando sea posible, ten presente a otra persona de confianza para que tome notas. También puedes pedirle al proveedor que incluya explicaciones e instrucciones de atención en los documentos de alta.
Una puntuación de Apgar puede brindar información sobre el estado de un recién nacido inmediatamente después del nacimiento al evaluar factores como la frecuencia cardíaca, la respiración, la respuesta a los reflejos, el tono muscular y el color. Sin embargo, una puntuación de Apgar por sí sola no establece que haya ocurrido negligencia médica ni predice el resultado a largo plazo de un niño en particular.
Prioriza la atención médica inmediata y continua
Un posible reclamo legal nunca debe tener prioridad sobre el tratamiento médico necesario. Sigue las instrucciones del proveedor de atención de salud y asiste a todas las citas recomendadas con pediatras, neurólogos, terapeutas y otros especialistas.
Según la lesión, un niño puede beneficiarse de fisioterapia, terapia ocupacional, terapia del habla, servicios de desarrollo, medicamentos, cirugía o equipos de asistencia. Las evaluaciones tempranas pueden ayudar a identificar las áreas en las que un niño necesita apoyo.
Los padres también deben monitorear el desarrollo de su hijo a lo largo del tiempo. Los hitos del desarrollo incluyen la forma en que los niños juegan, aprenden, se comunican, se comportan y se mueven. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ofrecen información sobre los hitos del desarrollo a partir de los dos meses de edad y recomiendan hablar con el médico del niño sobre cualquier inquietud.
Busca atención médica de emergencia siempre que tu hijo parezca estar en una situación de emergencia. No esperes a una cita programada ni a la orientación de un abogado cuando tu hijo necesite atención inmediata.
Considera buscar una opinión médica independiente
Los padres no tienen que depender exclusivamente del hospital o del proveedor involucrado en el parto para obtener respuestas. Un especialista pediátrico independiente puede aportar una perspectiva distinta sobre el diagnóstico, la causa probable, las opciones de tratamiento y el pronóstico.
Una segunda opinión puede ser particularmente valiosa cuando:
- * La explicación de la lesión no es clara o sigue cambiando
- * Los síntomas de tu hijo parecen más graves de lo que te dijeron inicialmente
- * Los tratamientos recomendados no están mejorando la afección de tu hijo
- * Te dicen que no se necesitan pruebas adicionales a pesar de tus continuas inquietudes
- * Diferentes proveedores dan versiones contradictorias de lo que ocurrió
- * Sientes que están desestimando tus preguntas
Sé honesto con cada proveedor sobre el historial médico de tu hijo y sus síntomas actuales. El propósito de una evaluación independiente es obtener la atención adecuada y una comprensión más clara, no dirigir a un médico hacia una conclusión predeterminada.
Solicita los expedientes médicos completos
Los expedientes médicos pueden ser fundamentales para entender lo que sucedió. De conformidad con la Regla de Privacidad de la Ley HIPAA, los pacientes y sus representantes autorizados generalmente tienen derecho a inspeccionar u obtener copias de su información de salud. Los proveedores cubiertos normalmente deben actuar ante una solicitud de acceso en un plazo de 30 días calendario, aunque pueden aplicarse extensiones limitadas.
Pide los expedientes completos tanto de la madre como del niño, no solo el resumen de alta. Los materiales relevantes pueden incluir:
- * Expedientes prenatales
- * Historial médico materno
- * Resultados de laboratorio e imágenes
- * Expedientes de admisión y triaje
- * Registros de administración de medicamentos
- * Notas de médicos y enfermeras
- * Registros de la progresión del trabajo de parto
- * Tiras de monitoreo fetal
- * Informes operatorios
- * Registros de anestesia
- * Registros de la sala de parto
- * Puntuaciones de Apgar
- * Resultados de gases en sangre del cordón umbilical
- * Registros de reanimación neonatal
- * Registros de la UTIN (unidad de cuidados intensivos neonatales)
- * Estudios de imágenes
- * Consultas con especialistas
- * Instrucciones de alta
- * Registros de facturación
Pregunta si los datos de monitoreo fetal, los archivos de imagen y otra información electrónica deben solicitarse por separado. Conserva copias de cada solicitud que envíes y anota la fecha de envío.
No alteres, resaltes ni escribas directamente sobre los expedientes originales. Guarda copias electrónicas sin modificar y crea copias de trabajo separadas para tus propias notas.
Crea una cronología por escrito
Los recuerdos pueden desvanecerse rápidamente, especialmente durante un período traumático y estresante. Tan pronto como puedas, escribe lo que recuerdes sobre el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el tratamiento de tu hijo.
Incluye detalles como:
- * Cuándo comenzaron las contracciones o cuándo se le rompió la fuente a la madre
- * Cuándo llegaron al hospital
- * Los síntomas reportados al personal médico
- * Los cambios en la frecuencia cardíaca fetal que comentó el personal
- * Las solicitudes de un médico o de una evaluación adicional
- * Los medicamentos administrados
- * Las discusiones sobre inducir el parto o realizar un parto por cesárea
- * Cuándo se utilizaron instrumentos como fórceps o un extractor de vacío
- * Cuándo nació el bebé
- * Si el bebé lloró, respiró de manera independiente o requirió reanimación
- * Cuándo se trasladó al bebé a la UTIN
- * Las declaraciones hechas por médicos, enfermeras u otros testigos
Distingue claramente entre lo que observaste personalmente y lo que alguien más te dijo. Incluye horas aproximadas cuando las horas exactas no estén disponibles, pero no adivines ni agregues detalles que no recuerdes.
Una cronología contemporánea puede ayudar a un abogado y a los revisores médicos a comparar tus recuerdos con la documentación del hospital.
Conserva facturas, recibos e información de atención médica
Una lesión de nacimiento grave puede afectar a un niño y a su familia durante años. Mantén registros organizados de las consecuencias financieras y prácticas de la lesión, incluyendo:
- * Facturas del hospital y de los médicos
- * Gastos de terapia
- * Costos de medicamentos recetados
- * Equipos médicos
- * Transporte y alojamiento para las citas
- * Modificaciones en el hogar o vehículo
- * Gastos de cuidado infantil
- * Declaraciones de seguros y cartas de denegación
- * Tiempo de trabajo perdido
- * Servicios educativos o de desarrollo
- * Evaluaciones de la atención médica futura prevista
Es posible que los padres también deseen llevar un diario de atención médica que describa las citas, los síntomas, los tratamientos, las inquietudes sobre el desarrollo y cómo la lesión afecta la vida diaria. Mantén las entradas basadas en hechos y ponles fecha a cada una.
Esta información puede ayudar a los proveedores médicos a coordinar la atención. También puede ayudar a delimitar el alcance de las necesidades del niño si más adelante se presenta un reclamo legal.
Ten cuidado con las redes sociales y las declaraciones grabadas
Compartir actualizaciones en línea puede parecer natural cuando los amigos y familiares están preocupados. Sin embargo, las compañías de seguros, los hospitales y los abogados defensores pueden revisar las publicaciones públicas disponibles para impugnar un reclamo.
Evita publicar acusaciones detalladas, fotografías de documentos médicos, descripciones de discusiones sobre acuerdos o declaraciones sobre el pronóstico de tu hijo. Una publicación aparentemente inofensiva puede tomarse fuera de contexto.
También es posible que se comunique contigo un representante del hospital o una compañía de seguros para solicitar una declaración o pedirte que firmes documentos. No tienes que especular sobre qué causó la lesión. Antes de firmar una liberación de responsabilidad, aceptar una compensación o prestar una declaración grabada, considera hablar con un abogado que represente a las víctimas de lesiones de nacimiento.
Habla con un abogado de lesiones de nacimiento tan pronto como sea posible
Las leyes sobre lesiones de nacimiento y negligencia médica varían según el estado. Los plazos de prescripción limitan el tiempo que las familias tienen para presentar un reclamo. Aunque algunos estados ofrecen reglas especiales para los niños, los padres no deben asumir que pueden esperar hasta que el niño alcance la edad adulta. Los requisitos de notificación, los plazos aplicables a hospitales administrados por el gobierno y las reglas que rigen los reclamos de los propios padres pueden aplicarse mucho antes.
La American Bar Association señala que cada estado impone plazos de presentación para los reclamos por lesiones y que no cumplir con el plazo aplicable puede impedir que un caso continúe.
Un abogado puede ayudar a determinar qué plazos se aplican, obtener y conservar expedientes, consultar a los expertos médicos adecuados, identificar a las partes potencialmente responsables y evaluar las necesidades actuales y futuras del niño.
Contactar a un abogado no requiere que presentes una demanda. Simplemente puede ayudarte a entender tus derechos y tomar una decisión informada antes de que se pierda evidencia importante o venza un plazo.
¿Qué puede ayudar a una familia a recuperar un reclamo por lesiones de nacimiento?
La compensación disponible depende de la ley aplicable y de las circunstancias específicas. Un reclamo por lesiones de nacimiento podría buscar la recuperación de pérdidas como:
- * Tratamiento médico pasado y futuro
- * Rehabilitación y terapia
- * Dispositivos de asistencia
- * Modificaciones en el hogar y en el vehículo
- * Enfermería en el hogar o atención de un asistente
- * Educación especial y servicios de desarrollo
- * Pérdida de la capacidad de ingresos futuros
- * Dolor y sufrimiento
- * Otras pérdidas relacionadas con la lesión
Ningún abogado puede garantizar que un reclamo tenga éxito ni predecir su valor sin investigar los hechos. El diagnóstico del niño, el pronóstico, las necesidades de tratamiento, la evidencia disponible y la ley estatal pueden afectar el caso.
Prepararte ahora puede ayudarte a proteger a tu hijo después
Los padres que se enfrentan a una posible lesión de nacimiento no necesitan tener todas las respuestas de inmediato. Concéntrate primero en obtener la atención médica adecuada para tu hijo. Haz preguntas, solicita los expedientes, documenta lo que recuerdes y busca orientación independiente cuando algo no parezca estar bien.
No deberías tener que investigar por tu cuenta un evento médico complicado. Los abogados de lesiones de nacimiento de Morgan & Morgan pueden revisar las circunstancias que rodearon el parto de tu hijo y ayudarte a determinar si la negligencia médica pudo haber contribuido a la lesión.
Morgan & Morgan tiene los recursos para enfrentarse a hospitales, proveedores médicos y sus compañías de seguros. Contáctanos hoy mismo para obtener una evaluación gratuita y sin compromiso de tu caso para aprender más sobre tus opciones legales.
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