Caso Takata: ¿El dinero vale más que 11 vidas?

Por: Sergio Ardila, Abogado.

Hace pocas semanas ocurrió una nueva tragedia: una joven de sólo 17 años falleció por la explosión de la bolsa de aire de su vehículo. Ella se encontraba conduciendo un Honda Civic del 2002, cuando, tras sufrir un leve choque, el mecanismo que debía protegerla acabó por quitarle la vida.

Así como le ocurrió a ella, podría habernos pasado a cualquiera de nosotros o nuestras familias.  En la sociedad actual, tenemos la costumbre de confiar casi a ciegas en compañías y marcas de prestigio, cuya reputación, creada en gran parte por la publicidad, nos da la sensación de que con ellos estamos seguros, de que todos sus productos han sido debidamente evaluados antes de ingresar al mercado, para descartar cualquier peligro. Cuando somos inmigrantes, además, a veces nos da la impresión de que en este país todas las personas y empresas siguen las normas y operan de acuerdo con la ley.

Pero la realidad, lamentablemente, es otra. En todas partes existe gente y prácticas de todo tipo. La muerte de aquella joven no es un hecho aislado: se trata de la décima víctima fatal en los Estados Unidos de aquel modelo de airbag fabricado por la firma japonesa Takata. Un producto defectuoso que ya se cobró 11 vidas alrededor del mundo, ha causado lesiones a más de un centenar de personas, y que se encuentra presente en varios modelos de algunas de las marcas de autos más importantes del mundo: Acura, Lexus, BMW, Mazda, Chrysler, Mitsubishi, Dodge, Nissan, Ford, Subaru, GM, Toyota y Honda.

Más indignante aún: la falla de diseño que provocó las muertes había sido ya detectada. De hecho, en Noviembre del año pasado, las autoridades estadounidenses habían anunciado ya una multa de 70 millones de dólares para la firma nipona, lo cual, viendo las cosas en perspectiva, es poco dinero comparado con los más de 5 mil millones de dólares que la compañía ganó en utilidades en el 2014.  Un informe del New York Times denunció además que la compañía no sólo estaba al tanto del problema, sino que ocultaron la información por años valiéndose de artimañas: los ingenieros de Takata ocultaron datos a sus colegas de las compañías automotrices, haciendo parecer seguro un producto que hoy sabemos tiene fallas mortales. Todo esto nos hace pensar que no es sólo necesario compensar a las víctimas y retirar del mercado los productos defectuosos, sino que es preciso empezar a señalar responsables para castigarlos por la vía judicial. Sólo así lo pensarán dos veces antes de anteponer el lucro a la seguridad de sus consumidores.

En casos como este, nos toca a los abogados estar del lado correcto: el de la gente, las personas que trabajan duro por su dinero y son víctimas de prácticas deshonestas . Debemos asegurarnos de poner en práctica todos los recursos legales disponibles para que las víctimas de productos defectuosos, como las bolsas de aire Takata, reciban compensación por cada centavo de sus gastos médicos, terapias, incapacidad de trabajar o estrés emocional generados por la negligencia de esta compañía. También informar a nuestras comunidades hispanas sobre los recursos disponibles, para que todos sepamos si nuestro auto presenta peligros y empezar a tomar medidas correctivas.

La autoridad competente para este caso, la Administración Nacional de Seguridad de Carreteras, o NHTSA por sus siglas en inglés: National Highway Traffic Safety Administration, está coordinando el retiro del mercado de todos los autos equipados con estas bolsas de aire. Usted puede verificar si su auto se encuentra en la lista entrando a la página web de la NHTSA y escribiendo su número de placa o matrícula.

Si usted o un ser querido han sufrido lesiones debido a un airbag defectuoso o a cualquier otro producto fallado, usted no está sólo. En abogados.com le ofrecemos una consulta gratis y en español, para que usted pueda explicarnos lo que le pasó con toda confianza y recibir orientación sobre cuáles son los pasos a seguir. Nuestro equipo evaluará su situación y le dirá cuáles son sus opciones ante la ley. Y si encontramos base legal para presentar un reclamo ante las autoridades, trabajaremos a su lado para asegurarnos que usted reciba lo que se merece. Si no ganamos el caso, no le cobramos. Estamos al servicio de la familia hispana, y no dudaremos en hacer oír su voz.

 

Comments

comments